
El fin de semana pasado hubo una feria de artesanía en Sabiñánigo, mi hermana pequeña, María, es apicultora y puso su puesto de miel casera.... y yo le enchufé unos cuantos jaboncitos 'made in Ana' para vender. Lo mejor de todo es que aún no se ha quejado nadie de que se le ha caído la piel a tiras...ufffff.... la verdad es que los hago con mucho cariño, con ingredientes de primera calidad y echándole muchas horas. Es un hobby, empecé a interesarme porque quería que los jabones de mis casas rurales fueran caseros, pero engancha, cada día descubro una aceite nuevo, una textura diferente, un diseño original, un aroma especial... realmente es un arte, y como tal una terapia para desetresar. Además, tengo los mejores ayudantes del mundo y un novio paciente que aguanta mis charlas como un campeón y me fabrica los moldes.